Murallas

La ciudad de Medinaceli contó con un recinto amurallado desde su época romana completado en época árabe. Se atribuye a Galib, general de Abd-al-Rahman III, la fortificación de la ciudad para detener el avance cristiano. En el 946 trasladó aquí la capital de la Marca Media desde Toledo. Su situación geográfica la convertían en un lugar ideal para organizar y controlar los ataques enemigos.

En el castillo podría estar enterrado Almanzor, traído enfermo desde Calatañazor en el año 1002, aunque también lo pudo ser en su palacio, de ubicación incierta. Es también un punto importante del Camino del Cid y la ciudad viene citada en varias ocasiones en El Cantar de Mio Cid. El aspecto actual del castillo es el resultado de reformas sucesivas y poco o nada queda de la antigua alcazaba.

Una de las partes más interesantes de la muralla es la Puerta árabe o Puerta del Mercado. Es de origen romano pero ha sufrido modificaciones a lo largo del tiempo, desde los árabes a nuestros días. La última reforma, según reza el cartel que la acompaña, fue en el año 1969.

La Puerta de Coz, derribada a principios del siglo XX, fue una puerta principal en la época romana. Actualmente solo se conservan algunos sillares de su arco.