BEATO JULIÁN DE SAN AGUSTÍN
(hacia 1553 – 1606)
Nació en Medinaceli, provincia de Soria en España, hacia el año 1553, y murió en Alcalá de Henares (Madrid) el 8 de abril de 1606.
Hacia mediados del siglo XVI, la herejía de Calvino causaba grandes estragos en el sur de Francia, por lo que un joven caballero de Toulouse o de sus cercanías, llamado Andrés Martinet, tuvo que dejar su patria y abandonar su fortuna para mantenerse fiel a su fe y huir del riesgo de verse constreñido a abrazar la de los hugonotes. Encontró refugio en Medinaceli, provincia de Soria (España), donde entró a trabajar en el taller de un curtidor de pieles llamado Antonio Cedillo. Pronto se ganó Julián la confianza y apoyo de su patrón, que lo apreció como a un hijo, le facilitó una vivienda y le ofreció para esposa a la virtuosa joven Catalina Gutiérrez, empleada en el servicio doméstico de su hogar. Los dos jóvenes se unieron en matrimonio y en fecha que no sabemos con exactitud, entre 1550 y 1553, les nació su primer hijo, Julián, a quien educaron en el santo temor de Dios y en el amor de su santa ley (ver texto completo).